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8 de junio de 2010

Juniors de oro: recuerdo de tres leyendas (Cholo García, Pere Casacuberta y Jon Azkueta)

Contra lo que dice alguna leyenda urbano-atlética, son miles los grandes atletas que brillaron en categoría junior y también como seniors (entre las actuales figuras, Usain Bolt, Kenenisa Bekele o Andreas Thorkildsen entre otros y, si hablamos de las chicas, ahí están Campbell y Felix, las Dibaba o Linet Masai). Y algunos como Bob Mathias, Ulrike Meyfarth, Randy Williams o Steve Lewis llegaron a ser campeones olímpicos en tan tierna edad.
También es habitual leer balances que recuerdan a aquellos que despertaron grandes esperanzas y luego no llegaron a confirmarlas. Es verdad, pero si uno repasa cualquier deporte (y me atrevería a decir que cualquier profesión creativa o que exige progresión) la carrera posterior de los "niños prodigio" es estadísticamente irregular en cualquier faceta (sea el fútbol, el cine o la música).
En España (marchadores aparte) son muchos los atletas que brillaron como junior, desde Abascal y González hasta Cacho y Estévez (o Marta Domínguez y Concha Montaner entre las chicas). Pero hoy quiero evocar a tres juniors españoles de los ochenta que lograron hazañas increíbles a nivel mundial pero que luego, a pesar de intentarlo, no tuvieron el mismo éxito por diferentes circunstancias.

Jordi García, el primer español campeón mundial.

Este muchacho barcelonés (9-03-1980) nos dió una enorme alegría hace 30 años en París como recuerda en este magnífico artículo el gran estadístico Miguel Villaseñor. Obviamente la extraordinaria Carmen Valero ya había sido dos veces campeona mundial (1976-77) pero en categoría masculina ningún atleta español lo había logrado pese a los tres tiros al poste del palentino Mariano Haro (plata en 1973-75). Su hermano José había sido plata en el primer mundial junior (1973) y la misma recompensa lograron José Luis González (1975) y Santiago Llorente (1977).
En el hipódromo de Longchamp, el atleta del F.C.Barcelona -con su larga melena- se destacó antes de la mitad de la prueba y, pese a algún problemilla de flato, acabó en solitario por delante del soviético Valéryi Gryaznov y el estadounidense Ed Eyestone. La URSS y EE.UU. aventajaron a España en el podio por equipos (entonces sólo Argelia y Túnez representaban a África). Pese a tan brillantes comienzos, el "Cholo" no tuvo una gran carrera senior. Nunca fue campeón de España (ni de cross ni de pista), y es que se encontró por delante una generación con los Abascal, González, Prieto o Ramón. Acudió a los cuatro siguientes mundiales de Cross (27º en 1984) y a los 5.000m del primer Mundial en 1983 pasando una ronda y cayendo en semifinal. Ganó dos veces la Jean Bouin y destacó en algunos grandes crosses. Su mejor marca fue 13:28.20 en 1983. Leí en AE que dejó el deporte para preparar el ingreso en las fuerzas de la seguridad del Estado. Nosotros le recordaremos siempre, melena al viento, en el Bosque de Boulogne.

Pere Casacuberta, el último hombre blanco.

Desde el año siguiente, la incorporación de los africanos al mundial cambió radicalmente el panorama del cross, tanto absoluto como, especialmente, entre los junior (con la cancioncilla añadida de que nunca se sabe qué edad tienen los africanos,...). En 1982-83 los junior etíopes hicieron doblete siendo el bronce para los europeos Stefano Mei y John Richards. Por eso nos sorprendió saber (dos días después por el decalage horario con EE.UU.) la victoria de otro chaval catalán, Pere Casacuberta (Vic, 12-04-1965) en la fría edición de Nueva York-84. En la foto de los periódicos aparecía doblegando al sprint al etíope Doju Tessema (fue tercero un canadiense llamado John Castellano). España fue brillante segunda por equipos con el valenciano Pérez Perales 5º y otros dos atletas (Sarriegui y Sánchez) entre los 20 primeros.
Pero un fatal accidente laboral truncó su carrera apenas 8 meses después. Una vagoneta aplastó su tobillo en la fábrica de embutidos en la que trabajaba. Pese a que volvió en 1986 (y ganó de nuevo la "cursa" de El Corte Inglés) nunca pudo meterse en la élite. Estuvo comprometido en política (a nivel municipal y en la fracasada "operación Roca") y posteriormente pasó a trabajar en el ayuntamiento de su localidad, Gurb. Ningún otro atleta europeo ha vuelto, no ya a ser campeón mundial junior, ni siquiera a subir al podio (el único blanco en lograrlo ha sido el americano Dathan Ritzenhein, bronce en 2001). Con frecuencia pensamos en lo que pudo ser y no fue.

Jon Azkueta, el primer campeón mundial en pista.

La IAAF estrenó la fórmula mundialista para los junior en 1986 en Atenas. Y allí, ante la sorpresa general ya que los africanos dominaron todas las pruebas superiores a los 1.500m, el vasco Jon Azkueta doblegó al keniano Johnstone Kipkoech en la única ocasión  en la que se disputaron los 2.000m obstáculos (desde 1988 pasaron a ser 3.000m y los keniatas han ganado todas las ediciones). El de Galdakao (6-07-1967) hizo RN junior con 5:28.56. Todos creímos entonces que Domingo Ramón y Sánchez Vargas ya tenían sucesor.
Sin embargo, y pese a una larga trayectoria, el paisano del maestro Alfonso Tutor nunca llegó al primer nivel mundial como senior. Fue dos veces campeón nacional, en 1988 y 1992 (en medio se metió tres veces Benito Nogales) e hizo su mejor marca en 1991 (8:27.91). Fue seleccionado para el Mundial-91 cayendo en primera ronda como sus compañeros Nogales y Peula. Ese año fue 4º en la Universiada de Sheffield. Su última gran aparición fue el Europeo de 1994 en Helsinki pero se lesionó en su serie. Siguió en activo hasta 1997. Se casó con otra gran atleta, la velocista bilbaína Cristina Castro, 6 veces campeona de España (5 de 100 y una de 200m) y olímpica en Barcelona. Creo que es directivo de una empresa de tiendas deportivas y, desde luego, tienen su hueco en nuestra memoria atlética como primer atleta español en ganar un título mundial de la IAAF en pista.

20 de septiembre de 2009

Emociones: Luis Miguel Martín Berlanas y Pablo Villalobos

Hay atletas que hacen grande su deporte por sus gestas y otros que hacen grande la vida por su actitud pública en la que llevan los valores deportivos a la vida y los valores humanos a la competición. Dos de ellos nos honran acompañando este blog y ambos son noticia estos días por motivos bien distintos.

Luis Miguel Martín Berlanas cuelga las zapatillas de clavos.

En una de las entrevistas que he leído estos últimos días, el gran mediofondista de San Martín de Valdeiglesias concluye diciendo "... si a alguien fui capaz de hacer sentir un mínimo de emoción con mi esfuerzo, sepa que mi satisfacción y agradecimiento están con él".
La frase demuestra su gran categoría humana pero nos corresponde a los "emocionados" agradecerle su esfuerzo y manifestarle nuestro deseo de seguir disfrutando de sus aportaciones periodísticas ya que es un hombre que demuestra, además de amor al atletismo y nobleza de carácter, excelentes conocimientos sobre la historia, la técnica y el entorno de este deporte.
Son muchos los grandes momentos atléticos que, pese a sus problemas con las lesiones, nos ha ofrecido Luis Miguel Martín Berlanas desde sus inicios como millero de casta. Recuerdo su espectacular aparición en la final de obstáculos de los europeos de 1998 devolviéndonos el interés por una prueba que añoraba en España los tiempos de Domingo Ramón, Sánchez Vargas y Joan Torres. Luego han sido muchas las veces en que hemos disfrutado sus triunfos y padecido sus derrotas pero a mí me queda esa imagen de la final de Sydney en la que tuteó a los kenianos y acabó brillantemente quinto (plaza que repitió en Atenas). También recuerdo muy bien su segunda plaza en la Copa del Mundo de Madrid.
Su historial está ahí, su record permanece y esperamos que, de alguna forma, nos siga haciendo partícipes de su nueva singladura ¡hasta siempre campeón!


Pablo Villalobos, el campeón estudioso.

Este extremeño tenaz e inteligente, buen conocedor de la historia del atletismo y que vive su pasión desde dentro, ha hecho su ya larga carrera a la sombra de las grandes figuras que España ha tenido y tiene en las distancias medias. Pero el atleta de Almendralejo ha sabido aprovechar sus ocasiones siendo campeón iberoamericano de 3.000m, finalista en el campeonato de Europa y la Universiada y participante en los campeonatos del mundo de cross.
Miembro de la AEEA (Asociación española de estadísticos de atletismo) mantiene una bonita página web donde podéis conocerlo mejor.
Hoy, mientras el mundo miraba hacia Berlín -donde corría Gebrselassie- (como apuntaba él mismo con gracejo en su página) o hacia Shangai, Pablo Villalobos ha ganado en Motril su primer título de España absoluto (tienen varios universitarios), el de la Media Maratón. Con trabajo y tenacidad sigue aumentando su palmarés.
Desde aquí queremos felicitarle y desearle que disfrute mucho el próximo Mundial.