Mostrando entradas con la etiqueta Mo Farah. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mo Farah. Mostrar todas las entradas

12 de junio de 2011

El record de Europa de los 10.000 (y 2)

Vientos del Este.
Parecía que la marca de Zátopek resistiría muchos años pero fue rota con el checo aún en activo (aunque dedicado a maratón y cross) por los representantes de dos escuelas de Europa oriental.
El magiar Sándor Iharos le limó casi doce segundos a Zátopek en julio de 1956 y sumó ese RM a los logrados en 1955 (1.500, 3.000 y 5.000m). Dos meses después, el macizo ucraniano Vladimir Kuts se lo arrebató por un margen similar y sucedió al checo en unos Juegos a los que no pudo acudir Iharos, tras la revolución húngara. Kuts cedió su record en 1960 al campeón olímpico Pyotr Bolotnikov, también por unos doce segundos. El ruso fue el primero en bajar de 28 minutos y medio y rebajó 6/10 a su record en 1962. Un año después Ron Clarke se llevó el record a las antípodas y lo bajó hasta dejarlo en 27:39.4 en 1965. Así que el polivalente belga Gaston Roelants en 1965 y el alemán oriental Jürgen Haase en 1968 fueron acercando la marca europea a los 28 minutos, pero lejos del australiano.
28:42.8      Sándor Iharos HUN  Budapest 15-07-1956 (28:42.7) 
28:30.4      Vladimir Kuts URS  Moscú 11-09-1956 
28:18.8      Pyotr Bolotnikov URS  Kiev 15-10-1960 
28:18.2      Pyotr Bolotnikov URS  Moscú 11-08-1962 
28:10.6      Gaston Roelants BEL  Oslo 21-08-1965 
28:04.4      Jürgen Haase GDR  Leningrado 21-07-1968
Viren y los ingleses.
En 1971 el excéntrico Dave Bedford rompió la barrera de los 28 minutos y llevó la marca europea (27:47.0) a menos de 8 segundos del RM. Bedford fue uno de los animadores de la fantástica -y accidentada- final olímpica de Munich en la que, tras una vibrante batalla con Puttemans, Yifter y Haro, Lasse Viren volvió a levantar la antorcha legendaria de los "finlandeses voladores" arrebatando el RM a Clarke por un segundo. El derrotado Bedford volvió a la carga en 1973 y se quedó a las puertas de los 27:30.0. En 1977 Samson Kimobwa mejoró por unas décimas el record de Bedford antes de que su compatriota Henry Rono estableciese en 1978 un gran RM (27:22.4). Brendan Foster mejoró la marca de Bedford pero no logró bajar de 27 minutos y medio.
27:47.0      Dave Bedford GBR  Portsmouth 10-07-1971 
27:38.4      Lasse Viren FIN Munich 03-09-1972  (27:38.35) 
27:30.8      Dave Bedford GBR  Londres 13-07-1973  (27:30.80) 
27:30.3      Brendan   Foster GBR  Londres  23-06-1978
La epopeya portuguesa.
Bajo la batuta del doctor Moniz Pereira, Portugal disfrutó en los 80-90´ de una de las generaciones de fondistas más brillantes de la historia europea. Y el más dotado era Fernando Mamede, que en 1981 se convirtió en el primer europeo en bajar de 27:30.0. Un año después en Oslo Carlos Lopes se quedaba a dos segundos del RM y, unos días después en París, Mamede sólo  a medio segundo de Rono (27:22.95). La pugna entre los dos compañeros del Sporting de Lisboa les llevó a pulverizar en 1984 la plusmarca de Rono con 27:13.81 y 27:17.48. Mamede, de 32 años, nunca logró destacar en la alta competición pero le queda la gloria de ser, a día de hoy, el último europeo en el palmarés del RM.
En los años posteriores, tras un breve reinado del mexicano Arturo Barrios (1989), el RM volvió a África con los keniatas Richard Chelimo, Yobes Ondieki (el hombre que bajó de 27 minutos), William Sigei y Paul Tergat, el marroquí Salah Hissou y los etíopes Haile Gebreselassie y Kenenisa Bekele (26:17.53 en 2005). Los europeos habían quedado lejos, aunque fue otro luso el que mejoró la marca de Mamede, Antonio Pinto que logró en 1999 27:12.47, un record que duró poco.
27:27.7      Fernando Mamede POR  Lisboa 30-05-1981 
27:24.39    Carlos Lopes POR  Oslo 26-06-1982 
27:22.95    Fernando Mamede POR  Paris  09-07-1982 
27:13.81    Fernando Mamede POR  Estocolmo 02-07-1984 
27:12.47    Antonio Pinto POR  Estocolmo 30-07-1999
Los europeos de África (o viceversa).
En las últimas décadas la llegada de inmigrantes a Europa ha sido un fenómeno imparable y ello ha dado lugar a numerosas nacionalizaciones de atletas africanos, algunas legales y otras no tanto. El marroquí Mohammed Mourhit tenía 27 años cuando obtuvo el pasaporte belga por matrimonio en 1997. En 1999 fue bronce en 5.000m en el mundial de Sevilla y dio la vuelta de honor con sus ex-compatriotas bajo una enseña marroquí. Un mes después batió el record europeo de 10.000 rompiendo la barrera de los 27 minutos (26:52.30). Tras lograr dos títulos mundiales de cross, fue suspendido dos años por dopaje en 2002.
En lo que llevamos de siglo XXI ningún europeo se había acercado, no ya a la marca de Mourhit, sino a las de Pinto, Mamede y Lopes -y otros europeos del XX como Roncero, Antibo, Brown o Baumann- (Pepe Ríos hizo 27.22.20 en 2000). Hasta el record de Mo Farah en Eugene, una marca de clase mundial de un atleta que, si bien es cierto que nació en Somalia, llegó como refugiado a Londres con ocho años de edad. Sus 27:46.57 (que mejoran su marca previa en 42 segundos) lo colocan como 14º atleta de siempre tras cuatro etíopes, cinco keniatas y sendos atletas de Eritrea, Marruecos, Uganda y Qatar (aunque nacido en Kenia también). El 13º de ese ranking all-time es el malogrado Samuel Wanjiru (26:41.75 en 2005... con 18 años).
26:52.30    Mohammed Mourhit BEL  Bruselas 03-09-1999 
26:46.57    Mohammed Farah GBR  Eugene 03-11-2011

14 de diciembre de 2010

El hombre de mármol: Serhiy Lebid

En el reciente campeonato de Europa de Campo a través disputado en Portugal los resultados han quedado un poco oscurecidos por otra noticia más relacionada con la crónica de sucesos. La prensa española ha destacado que el equipo español ha tenido una actuación notable pese a las circunstancias. Pero creo que merece la pena detenerse un poco en la hazaña del ucraniano de 35 años Serhiy Lebid, que ha ganado en el Algarve portugués su noveno título continental (y su 12ª medalla en 17 participaciones ya que ha corridos ¡todas las ediciones!).

Un veinteañero da la sorpresa.
El campeonato de Europa de cross no es, ni por las fechas (principios de diciembre) ni por la participación, una prueba de nivel muy elevado. Se puso en pie en 1994 para ofrecer a los crossmen europeos un título, algo casi imposible en el Mundial. El portugués Paulo Guerra dominó las dos primeras ediciones (1994 y 1995) y el galés Jonathan Brown la tercera (1996). Ausentes ambos en 1997, se impuso el danés Carsten Jørgensen (especialista en las pruebas de orientación, tan populares en Escandinavia) apareciendo en la tercera plaza un desconocido ucraniano de 22 años al que en la época se llamaba Sergei Lebik. Un año después en la localidad italiana de Ferrara, el ucraniano doblegó a dos marroquíes, el belga Mourit y el francés El Himer (otro "chaval" del 74 que aún corrió el pasado domingo en Albufeira). Discreto en 1999 (7º), demostró que su objetivo era el Mundial (2000) en el que fue 8º (tras Mourit, un etíope y cinco kenianos)en el cross largo y 10º en el corto. En Sydney fue 7º en la final de 5.000m (mejor europeo). En diciembre de 2000 fue 2º en el Europeo de cross tras Paulo Guerra (4º título) y tuvo una gran actuación en el Mundial de 2001 al ser segundo en el barrizal de Ostende tras el "local" Mohammed Mourit, que hizo una exhibición. El ucraniano (cuyo nombre escribían como Lebdev) hizo una de sus remontadas y superó a Khamati y Kosgei (Guerra fue 4º y El Himer 6º en la última edición en que algunos europeos tutearon a los africanos).
El rey de Europa (en diciembre).
Ucraniano como el gran Vladimir Kuts, Serhiy nació en Dnipropetrovsk(la antigua Yekaterinoslav) el 15 de julio de 1975. Campeón de su país de 5.000m en 1995 y 1996, en 1997 fue subcampeón europeo sub-23 de 10.000m tras el italo-magrebí Rachid Berradi (fue 7º en 5.000). Un año después fue 15º en los 5.000 del Campeonato de Europa pero en 1999 cayó en su serie del Mundial antes de su buena prestación en los JJ.OO. de 2000. Entretanto había sido campeón mundial universitario de 5.000m en tres ocasiones (1999-2001-03). Por entonces su marca andaba por los 13:18.18 (99) y la bajó hasta 13:10.78 (su plusmarca personal) en 2002 (año en el que fue bronce en el Europeo tras Alberto García e Ismail Sghyr).
Pero desde 2001 tomó una decisión: marcar una prueba que se le daba bien, el campeonato europeo de cross. De hecho sólo volvió en una ocasión al Mundial (14º en 2005) y buscó siempre su punta de forma en diciembre. Con todo su trayectoria posterior era imprevisible cuando en 2001 aplastó a todos sus rivales en el circuito suizo de Thun. En los años siguientes batió a todos los que desafiaron su trono, los franceses Essaid, Mazouzi o Tahri, los españoles Roncero, de la Ossa o Alberto García, el postugués Henriques o el austriaco Weidlinger.
Esa racha de cinco victorias consecutivas tocó a su fin en la localidad lombarda de San Giorgio su Legnano el 10 de diciembre de 2006 cuando se hundió en la vuelta final y acabó 11º lejos del anglo-somalí Mo Farah que batió a Fernando Silva y Juan Carlos de la Ossa. Muchos dijeron o escribieron que el reinado de Lebid (31 años a la sazón) había acabado. Ese verano había sido 5º en el Europeo sobre 10.000.
Los viejos crosseros nunca mueren.
Los que le habían enterrado prematuramente comprobaron su error un año después en Toro donde Lebid derrotó con suficiencia al somalí sueco Mustafá Mohamed, al millero Rui Silva y a toda "la roja" liderada por Chema Martínez y Jesús España. El ucraniano repitió en 2008 derrotando por gran márgen a los somalís de Gran Bretaña y Suecia, Farah y Mohamed.
En la edición dublinesa de 2009 el viejo león de 34 años no pudo con dos atletas de origen africano, el hispano-etíope Alemayehu Bezabeh y el anglo-somalí Mo Farah pero fue tercero delante de muchos atletas en gran forma (Sergio Sánchez, Landassem, Kenneally, Meucci). ¿Era el final del "rey"? El pasado domingo Serhiy Lebid corrió su 17º europeo y contestó la pregunta.

11 de agosto de 2010

Las tribulaciones de un suizo en la corte de Samaranch: impresiones de Barcelona-2010 (8)

Sábado 31 de julio (quinta jornada)
Lady Merlene. (que no Lilí).
¡Esto se acaba! Con el fin de semana la competición llega a su climax, etc, etc... pero se huele ya el final (esa mezcla de tristeza tras una semana con los amigos y ganas de recuperar tu hamaca preferida). Hoy toca maratón femenina (pero la hora no obliga a nuestros amigos de la canallesca a madrugar como en la marcha) y la típica última mañana en el estadio con eliminatorias de relevos, las chicas de la combinada luchando contra el cansancio y la indiferencia y la calificación del disco en la que Casañas y Pestano alcanzan sin problemas la final. La mejor heptathleta en la longitud es la alemana Oeser que con sus 6,68 se habría metido en la mejora de la final "de verdad".
En los relevos siempre hay equipos que "tropiezan" con los cambios. En el corto de chicas no acaba Alemania y queda fuera de la final Gran Bretaña mientras las españolas ¡se meten por puestos! En su serie ha corrido con el cuarteto esloveno la incomparable Merlene Ottey. La jamaicana (10 de mayo de 1960) tiene 50 años y 81 días y es -con diferencia- la atleta más veterana que ha tomado parte en los europeos. Entre las mujeres el record lo tenía la bielorrusa Ellina Zvereva que en Göteborg-2006 tiró el disco con casi 46 años (45 y 272 días) y la mujer más veterana en correr el relevo fue también en 2006 Irina Khabarova (40 años y 148 días), oro con el cuarteto ruso. Entre los hombres el "abuelo" de los europeos fue el marchador noruego Edgar Bruun que tomó parte en los 50km marcha de Berna-1954 con 49 años y 23 días. Merlene no ha podido remontar ninguna posición y ha acabado séptima en su única carrera en este certamen pero ha seguido escribiendo su larga historia, una historia llena de honores y decepciones (nunca pudo ser campeona olímpica). Su primera medalla internacional fue el bronce en 200m en los Pan-Americanos de 1979 y un año después repitió en los Juegos Olímpicos (tiene 3 platas y 6 bronces, el último con 40 años). En los mundiales suma 14 medallas al aire libre y 6 indoor, con tres oros de cada tipo ¡irrepetible!
Otro "ladrillo de oro".
Aprovechando la poca actividad en el estadio, y mientras sigo la maratón femenina por las pantallas (aunque con el sol no se ve demasiado), doy un vistazo al otro "ladrillo" estadístico con el que nos obsequian (porque 15€ por 1.522 páginas tan curradas es un regalo) los sebelotodo de la AEEA. Esta vez es la Lista Europea de Todos los Tiempos con ¡las 1.000 mejores marcas y los 500 primeros atletas! Además de los ya citados Capilla-Ascorbe-Tre-Villaseñor veo que aquí participan también el gran estadístico de la IAAF Carlos Fernández Canet, el vigués Antonio Cordero y nuestro buen amigo Joan Pelayo que, como era de esperar, se encarga de su amada pértiga. ¿De dónde sacan estos tíos el tiempo y el rigor para todo esto? Pienso lo difícil que es alcanzar mil marcas de valor en pruebas de incorporación reciente como la pértiga y los obstáculos femeninos, por no hablar de la faena de recopilar las series de los concursos y las marcas de las combinadas y de verificar las de marcha. Sólo puedo deciros, ¡buscad y comprad! (ya que es inútil comparar porque no hay con qué).
Hoy tenemos almuerzo-concláve "olímpico" convocados por el barón Ferdinand de Tarragone así que compartimos una agradable sobremesa con algunos amigos pero breve, ya que Frank Nuvolari regresa con celeridad a su localidad en el estadio, que no se pierde ni el grupo A de la jabalina del heptathlón que empieza a las 16:15.

La reina ausente.
Conforme avanza el campeonato, las sesiones de tarde se ven cada vez más interrumpidas por las ceremonias de imposición de medallas (esta tarde hasta once). En mi opinión son tediosas y un ejercicio de desvergüenza pública en el que políticos, patrocinadores y directivos se exhiben como si hubieran puesto el dinero (y las deudas que dejan) de su bolsillo y no del nuestro. Son como esas placas de "Este edificio se inauguró siendo presidente... y siendo alcalde... y siendo dierector...." en las que siempre falta "...y pagado por los ciudadanos de esta comunidad". Viendo la de la pértiga femenina pienso en la ausente Yelena Isinbáyeva, la "zarina" de esta especialidad y una de las grandes estrellas ausentes. Su año sabático es una mala noticia deportiva pero también para el show, ya que el atletismo actual no va sobrado de estrellas con ese carisma y esa repercusión mediática.
Si repasamos los días ya transcurridos sólo el joven Lemaître parece destinado a ese estrellato (me imagino que en la France debe haber sido la locura) pero no es aún un primer espada mundial. Su compañero Lavillénie, que hoy se lleva la pértiga, ya lo es pero no parece tener ese carisma de Star. En esa categoría de super-estrellas sólo entrarían la croata Blanca Vlasic y el que es, con el palmarés en la mano, el mejor atleta que ha pasado por Barcelona, Andreas Thorkildsen que hoy se lleva la jabalina pese a la insolencia del joven alemán De Zordo. Y es que el noruego, doble campeón olímpico y, desde hoy, europeo, es además el campeón mundial por lo que es titular de los tres eventos de la triple corona ¡uno de los grandes! Otra estrella que ha estado en este campeonato es Carolina Kluft pero parece evidente que ha decidido alejarse de los focos ¿volverá Isinbayeva?

Emigrantes y mercenarios.
La carrera de 5.000m confirma los malos presagios sobre Sergio Sánchez (tras lo visto en el Nacional), la desconcertante forma de correr de Bezabeh y el saber estar de Jesús España. Que un hombre de menos de 13:00.0 se quede asfixiado tras un par de acelerones en una carrera a 2:50.0 el kilómetro, da que pensar. Gana Mo Farah y confirma que es otra de las estrellas de B10 mientras España se lleva la plata y el etíope de Azerbayan Ibrahimov el bronce (es cuarto el veterano Lebid, 35 años). Bezabeh acaba séptimo y Sánchez hace rato que está en los vestuarios. Oigo en la grada comparaciones sobre la rentabilidad de los atletas africanos fichados a golpe de talonario. No es el caso del campeón Mohamed Farah, que llegó a Londres con 10 años y al que el atletismo le sirvió para integrarse en la sociedad (aunque su sueño era jugar en el Arsenal).
Como él, muchos atletas de origen caribeño o africano son inmigrantes o hijos de inmigrantes (el obstaculista Mustafá Mohamed, también somalí, llegó a Suecia con 11 años). Bien diferente es la trayectoria de las turco-etíopes, de los abisinio-azeríes o de las keniano-neerlandesas, atletas que adquieren la nacionalidad de otro país por motivos económicos (¿se acuerdan de "Juanito" Mühlegg?). Pienso en las nigerianas Glory y la proscrita Onya, en la larga lista de brothers desde Niurka y Aliuska hasta los actuales Joan Lino y Frank, en las colombianas Norfalia y Digna Luz y el ecuatoriano Jackson, en el ucraniano Igor o en los magrebíes como Ayad. ¿Acaso intentar mejorar su vida es un hecho censurable?

Objetivos correctos o no.
La opinión de Bezabeh no podemos saberla ya que no habla español. Por suerte para los devoradores de declaraciones tenemos a Sergio, un gran atleta en la pista pero un tipo al que le gusta la polémica (recuerdo sus declaraciones al regreso del Europeo de cross, las que hizo tras el sprint con Castillejo en Avilés o las previas al Europeo sobre "tácticas de equipo"):
"Creo que me equivoqué acudiendo al Europeo porque ya tenía ganada sobradamente la temporada después de la campaña invernal y de haber estado a tope desde noviembre, por eso el cuerpo quizá dijo basta, como ocurrió con otros atletas que también habían destacado en esa época como Bezabeth o Castillejo", afirmó a Efe. Tras una primera lectura, me vino a la mente la expresión que mi vecino Manolo usa ante casi todo, "¡pá cagarse!". Y, desde luego, si uno piensa en lo que es el deporte, la historia, el palmarés,etc... es "¡pá cagarse!" pero, si uno se acerca a esto como una profesión para ganarse la vida (y me vienen a la memoria muchos atletas que sacrificaron su palmarés a la faceta económica) pues, quizás Sergio tiene parte de razón.
En otro foro leo una reflexión de Jon Karla Lizeaga, el entrenador de Naroa, sobre el estancamiento que produce no competir a alto nivel y en el extranjero:
"Las atletas con las que nos tuteábamos en 2004 pero que se vieron obligadas a ganarse su sustento cada semana en diferentes reuniones, fueron mejorando sus prestaciones y tenían mayor capacidad de resolver problemas competitivos (presión, lluvia, viento). Mientras que nosotros, sin darnos cuenta, nos fuimos estancando. La pena es que te das cuenta “a toro pasado” y cuando quieres reaccionar ya no te abren las puertas de las grandes reuniones. En 2007 competimos en la Golden de Roma, Naroa salta 4,50m y queda 8ª, tuvo suerte que por un nulo no quedó 9ª, de lo contrario se queda sin cobrar (500 euros por ser 8ª ), a la semana siguiente hizo una exhibición en España con un fijo de 2.000 y pico euros (ganó con 4,25 y recibió todos los honores). A esto me refiero cuando hablo de caer en lo fácil. ¿Qué es mejor, ganar 2.000 euracos de manera fácil o andar todo el día de aeropuerto en aeropuerto, peleando cada competición a muerte para poder ganar algo de dinero?. A día de hoy creo que nos equivocamos, hicimos mal y perdimos un gran oportunidad. Una oportunidad dura, exigente y difícil, pero no supimos elegir la mejor opción".
Se puede decir más alto pero... De las de Sergio me choca que no te motive un Europeo en tu propio país pero, si has renunciado a luchar con los mejores, no tanto. Otro tema es a qué estás obligado si hay becas y dinero público en tu preparación (otra cosa es que seas 100% profesional autónomo).